El mejor beneficio para tu gente
es una empresa ordenada.
La persona correcta en el lugar correcto.
Derivamos de la cadena de valor las capacidades que el negocio exige y los puestos que hacen falta, cada uno con su resultado. Termina en ocho decisiones como máximo, cada una con quién la ejecuta, qué cuesta en plata y qué cuesta dejarla para más adelante.
Se usa cuando la empresa creció y sigue conducida como al principio, o cuando hay una sucesión o una venta a la vista.
Medimos a cada persona contra el perfil psicolaboral del puesto, cruzando una batería clínica de Rorschach, Benziger y Raven con entrevista y observación. El informe abre por el veredicto y lo firma una psicóloga.
Se usa antes de cerrar con un finalista, o cuando hay que promover a alguien a un puesto de conducción.
Lo humano también se entrena.
Trabajamos el liderazgo humano: la transición de experto a conductor, con foco en el uno a uno. Los temas van del autoconocimiento, donde el líder registra y regula lo que le pasa, a las situaciones que más cuestan, comunicar una decisión difícil y frenar un conflicto antes de que escale. Vivencial, sobre casos reales.
Se usa cuando alguien técnicamente muy competente conduce gente por primera vez, o cuando las conversaciones difíciles se postergan hasta que el problema llega a dirección.
Encuentros cortos y medidos sobre lo que cada equipo necesita: mindfulness para regular el estrés, el HR Help Kit para que Recursos Humanos se proteja del desgaste, y técnicas de entrevista para que cada líder elija mejor a quien suma a su equipo.
Se usa cuando el equipo trabaja a presión permanente, o cuando Recursos Humanos absorbe los conflictos de todos los sectores.